Fuentes que inspiran, nutren y dan sentido al Curso

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Integramos miradas y fuentes teóricas diversas, desde la Teoría del Apego, el Desarrollo Psicosexual del niño/la niña en sus primeras etapas, la Ecología de los Sistemas Humanos, la Teoría de la Autorregulación, la Teoría Sistémica y su influencia en la Pedagogía Sistémica, la Comunicación Empática desde una perspectiva Humanista, etc…así como los últimos descubrimientos de las Neurociencias sobre el desarrollo del Cerebro y del Aprendizaje humanos, junto con diversas fuentes de experiencia en Pedagogías Activas, todo ello, desde un encuadre preventivo y generador de una nueva conciencia en las y los profesionales y personas acompañantes de niños y niñas durante las primeras Etapas de la vida, las más sensibles en el Desarrollo del Ser Humano.

En esta propuesta convergen todos estos enfoques, que dan profundidad y complementan la mirada pedagógica de Emmi Pikler.

Con su labor en el Instituto Lóczy de Budapest, la Dra. Pikler, junto a un completo equipo de profesionales, desarrolló durante décadas la PEDAGOGÍA PIKLER-LÓCZY que nos ofrece la oportunidad de renovar nuestra mirada hacia la Infancia para ACOMPAÑAR EL DESARROLLO INFANTIL DE CADA NIÑO Y CADA NIÑA CON EL MÁXIMO RESPETO hacia sus ritmos madurativos individuales, favoreciendo un desarrollo global óptimo en todos los planos de su Ser.

Emmi Pikler fue una pediatra formada en Viena durante los años 20 del siglo pasado. En la cuna europea de las ideas reformistas, su espíritu autodidacta se nutrió de variadas fuentes (psicoanálisis, constructivismo, teoría del apego, etc.) y autoridades en psicología, psiquiatría infantil, pedagogía (Freud, Bowlby, Spitz, Wallon, Winnicot, Steiner, etc.).

“El lactante, desde sus primeras semanas de vida, se desarrolla SIN INTERVENCIÓN DIRECTA del adulto en el campo de la motricidad y el juego (aunque todavía es muy dependiente del adulto), si tiene RELACIONES EMOCIONALES ESTABLES en un ENTORNO APROPIADO, y tendrá una ACTIVIDAD AUTÓNOMA que le proporcionará un DESARROLLO GLOBAL ÓPTIMO”.

(Tesis principal de Emmi Pikler sobre el DESARROLLO MOTOR AUTÓNOMO)

Emmi Pikler demostró SU VISIÓN DEL NIÑO COMO SER AUTÓNOMO durante décadas (hasta que su tesis alcanzó validez científica) observando, reflexionando y registrando la actividad cotidiana de cientos de niños y niñas en el Hogar Infantil de la calle Lóczy (Budapest), después Instituto Lóczy, que Emmi Pikler dirigió como desde 1946 hasta 1979.

Cientos de criaturas, cuyas familias biológicas no podían mantener a su cargo, encontraron en Lóczy un verdadero Hogar, más que un Orfanato al uso.

En Lóczy ninguna criatura padeció el síndrome de hospitalismo, habitual en otros orfanatos, porque Emmi Pikler se esforzó en cubrir todas sus necesidades, ofreciéndoles el MÁXIMO BIENESTAR y favoreciendo su ÓPTIMO DESARROLLO en todos los planos de la persona (físico, emocional, cognitivo, social).

Desarrolló una serie de Principios Pedagógicos para formar a las cuidadoras que se ocuparían de las y los bebés, pero más que un “método”, Emmi Pikler PROPONE UNA MANERA DIFERENTE DE MIRAR AL NIÑO, que se explicita en un CAMBIO DE ACTITUD DEL ADULTO, una transformación del ROL que desempeñamos (padres-madres-educadores/as) en nuestra RELACIÓN con cada niño y cada niña, quedando los adultos en un lugar de RESPETO e IGUALDAD respecto a las criaturas.

En Lóczy se presta máxima atención a la RELACIÓN AFECTIVA que se establece entre el niño/niña y el adulto que lo cuida. Es una relación estable, continua y exclusiva, que busca la creación y consolidación de un BUEN VÍNCULO DE APEGO con su cuidadora de referencia.

Para favorecer la calidad de este vínculo Emmi Pikler CREA UN SISTEMA DE CUIDADOS ÚNICO y ORIGINAL, casi un arte, convirtiendo los momentos cotidianos de los cuidados (aseo y vestido, lactancia y comidas, porteo, estar en brazos e inducción al sueño) en momentos privilegiados, de máxima intimidad y contacto, en los que el bebé humano experimenta e integra vivencias esenciales que cimentan la SEGURIDAD EMOCIONAL que necesita para sentirse disponible a nivel psicomotriz y mostrarse activo en la exploración de su entorno, y así poder apropiarse del mundo externo por propia iniciativa, favoreciendo el APRENDIZAJE AUTÓNOMO.

La calidad y las condiciones del acompañamiento que ofrece el adulto, desde este enfoque pedagógico, permiten que las niñas y niños pequeños puedan DESPLEGAR UNA GRAN VARIEDAD DE ACTIVIDADES AUTÓNOMAS durante su interacción espontánea con el entorno sin necesidad de que el adulto intervenga o dirija su actividad: el niño/la niña es quien protagoniza su propio desarrollo psicomotor, es quien conquista y ejercita por sí mismo las posturas y movimientos que le llevarán, desde que nace, a alcanzar la verticalidad y la marcha estable con equilibrio tónico, buena coordinación, con PLENA CONCIENCIA DE SÍ MISMO y de su entorno, al tiempo que integra vivencias de éxito y competencia, que nutren su AUTOESTIMA y sensaciones de PLACER Y BIENESTAR, que anclan su CONFIANZA BÁSICA en el adulto.